Sed por poseer el mando

11.06.2020

A menudo queremos controlar nuestro entorno o el resultado de cada situación.

Pero cuanto más intentes controlar todo lo que te rodea, más ansioso te sentirás. Es un círculo vicioso para romper: preocúpese, intente obtener el control, falle, preocúpese nuevamente, repita.

Preocuparse por cosas que no puede controlar, como el estado de la economía o el comportamiento de otra persona, le agotará la fortaleza mental que necesita para ser el mejor.

También puede conducir a otros hábitos tóxicos, como culparse demasiado o microgestión a otras personas.

Afortunadamente, no tiene que resignarse a ser una "verruga de preocupación" de toda la vida. Puede tomar el control de su mente y entrenar a su cerebro para que piense de manera diferente.

Aquí hay dos cosas que puede hacer la próxima vez que se preocupe por cosas que no puede controlar:

1. Desarrolle un sentido realista de control.

Identifique lo que está bajo su control y lo que no. Por ejemplo, puede controlar cuán llamativos son sus anuncios de marketing , pero no puede controlar si las personas compran su producto.

Además, puede brindar a sus empleados las herramientas que necesitan para tener éxito, pero no puede obligarlos a ser productivos.

Cuando logre un equilibrio saludable de control, verá que puede elegir su propia actitud y comportamiento, pero no puede controlar muchos factores externos.

Entonces, cuando enfrente un problema o experimente incomodidad, pregúntese: "¿Es un problema que puedo resolver? ¿O necesito cambiar lo que siento por el problema?

Si está bajo su control, aborde el problema. Si está fuera de su control, concéntrese en cambiar su estado emocional. Use habilidades de afrontamiento saludables, como participar en un pasatiempo o practicar la meditación , para lidiar con las emociones incómodas que se agitan cuando las cosas están fuera de su control.

2. Programe tiempo para preocuparse.

La mayoría de las personas que acuden a mi consultorio de terapia en busca de una solución sobre cómo dejar de preocuparse lo desean de manera rápida y fácil. Pero no hay un truco de magia o una píldora especial que te haga dejar de preocuparte de inmediato.

Sin embargo, existe un truco psicológico que puede ayudarlo a contener su preocupación. El truco consiste en programar un tiempo para preocuparse. Suena ridículo en la superficie. Pero realmente funciona. Y hay estudios para respaldarlo.

Reserve 15 minutos cada día para preocuparse. Márcalo en tu calendario o agrégalo a tu agenda. Hazlo consistente si puedes. Piensa algo así como: "Me preocuparé de 7 a 7:15 pm, todas las noches". (Sin embargo, es posible que no desee preocuparse justo antes de acostarse. Eso podría mantenerlo despierto).

Cada vez que te encuentres preocupado fuera de tu período de tiempo, recuerda que no es tiempo de preocuparte y que tendrás mucho tiempo para pensar en esas preocupaciones durante el tiempo programado.

Una vez que llegue a su hora de preocupación, preocúpese todo lo que quiera. Siéntate y piensa en todas las preocupaciones que están fuera de tu control. Incluso puede escribirlos si lo prefiere.

Luego, después de que hayan pasado 15 minutos, repitete que es hora de volver a tu vida cotidiana. Levántate y sigue con tus asuntos habituales. Con una práctica constante, la investigación muestra que contendrá sus preocupaciones por solo 15 minutos al día. Esa es una gran mejora si estás acostumbrado a preocuparte 24/7.

Construye tu músculo mental

Volverse mentalmente más fuerte requiere que tenga un sentido de control equilibrado. Después de todo, puede hacer mucho para aumentar su felicidad y sus posibilidades de éxito, pero no puede controlar todos los factores a su alrededor, como el clima, la economía o el comportamiento de otras personas.

Cuando dejes de preocuparte por cosas que no puedes controlar, tendrás más tiempo y energía para dedicar a las cosas que sí tienes control. Y esto puede ser clave para alcanzar su mayor potencial.

Si te pareces en algo a mí, entonces te fascinan las mentes desviadas. Desde que tengo memoria, siempre me ha atraído el lado más oscuro de la humanidad. Quería saber por qué ciertas personas son capaces de hacer cosas terribles.

Por peculiar -o paradójico- que parezca, la respuesta de la ira es una gran pseudo-solución para casi todos los trastornos emocionales importantes. Digo "pseudo" porque los efectos positivos inmediatos de la ira son sólo temporales y esencialmente falsos.

El modelo estándar del ciclo de la respuesta sexual humana propone cuatro fases. Las primeras tres fases -excitación, meseta y orgasmo- son generalmente bien entendidas por los investigadores. Sin embargo, la fase de resolución ha sido menos estudiada y lo que sabemos sobre ella generalmente se basa en informes anecdóticos.